Lo que tienes que pagar para entrar
- Fianza. En el alquiler de vivienda, la ley fija una mensualidad de fianza. En muchas comunidades el propietario debe depositarla en un organismo público, y te la devuelven al irte si el piso queda bien.
- Garantía adicional. Algunos propietarios piden, además, un aval o un depósito. En los contratos de vivienda habitual no puede superar dos mensualidades.
- Primer mes de alquiler. Se paga al firmar.
- Agencia. Desde la Ley 12/2023, en el alquiler de vivienda habitual los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato los paga el propietario, no el inquilino.
- Para la casa. Muebles si el piso no los tiene, menaje, mudanza y altas de suministros.
La regla del 30 %
Una referencia habitual es que el alquiler no supere el 30 % de lo que cobras. No es una ley ni una norma exacta, pero si te pasas mucho de ahí, cualquier imprevisto te deja sin margen. Compartir piso es la forma más rápida de bajar ese porcentaje.
El colchón: lo que más se olvida
Irte con el dinero justo para entrar es arriesgado. Un colchón de varios meses de gastos te protege si pierdes el trabajo, se rompe la nevera o tienes que mudarte otra vez. La calculadora lo suma a lo que necesitas antes de irte.
Antes de firmar el contrato
- Visita el piso de día y, si puedes, a la hora en que vas a estar en casa: ruido, luz y transporte.
- Lee el contrato entero: duración, actualización de la renta y quién paga cada gasto (comunidad, IBI, suministros).
- Haz un inventario con fotos del estado del piso al entrar. Te ayudará a recuperar la fianza.
- Pregunta por las ayudas al alquiler para jóvenes de tu comunidad autónoma y por las deducciones fiscales autonómicas. Cambian cada año, así que consulta las vigentes.
Los importes de ejemplo son orientativos. Para dudas sobre tu contrato, consulta con la oficina de vivienda de tu comunidad o con un profesional.
Revisado el 21 de octubre de 2026.