Cómo calcular el precio de una tarta
- Coste de los ingredientes por receta. Divide el precio de cada paquete entre su peso y multiplícalo por lo que usas. Si una receta usa 600 g de un queso que cuesta 3,20 € el paquete de 300 g, el coste es 6,40 €.
- Tus horas reales. Cuenta la preparación, el horneado (si no puedes hacer otra cosa mientras), el enfriado, la decoración y la limpieza.
- La caja, la blonda y el transporte. La caja va en "empaque". La entrega, como "envío que pagas" en el canal de entrega.
- Precio por ración. Divide el precio final entre las raciones para comparar con otras pastelerías o explicar el precio al cliente.
Antes de vender: requisitos sanitarios
Vender alimentos al público exige cumplir requisitos sanitarios: registro, condiciones del obrador, formación en higiene alimentaria y etiquetado de alérgenos, entre otros. Varían según la comunidad autónoma, así que consúltalos con tu ayuntamiento o tu servicio de salud pública antes de aceptar encargos. Sus costes, como cursos, inscripciones o seguro, van en los gastos fijos.
Sobre el IVA
La calculadora usa el 10 % como ejemplo, porque es el tipo que suele aplicarse a la pastelería en España. Confirma con tu gestoría el tipo que corresponde a cada producto.
Preguntas frecuentes
¿Cobro más por una tarta personalizada?
Sí, porque lleva más horas. Calcula la versión personalizada como una receta aparte, con las horas de decoración y los materiales extra (fondant, toppers, colorantes).
¿Qué hago si el precio me sale más alto que el de una pastelería?
Revisa el coste: compra ingredientes por volumen o haz varias tartas en la misma hornada. Si aun así sale más alto, explica qué hace distinta la tuya, porque competir solo en precio con un obrador grande es difícil.
Revisado el 21 de octubre de 2026.