Paso 1. Lo que necesitas cobrar al mes
Suma lo que necesitas que te deje tu trabajo cada mes para vivir. Añade lo que pagas por trabajar: la cuota de autónomo si la tienes, el seguro o la gestoría. Esa cifra es lo que tus horas deben pagar, antes de impuestos.
Si no tienes claro cómo te afectan los impuestos, consúltalo con una gestoría. Esta guía no sustituye ese consejo.
Paso 2. Las horas que de verdad venden
No todas tus horas de trabajo producen piezas. También haces fotos, respondes mensajes, preparas envíos, compras material, llevas las redes y las cuentas. Esas horas son necesarias, pero no se ven en ningún producto.
Apunta durante dos semanas en qué gastas el tiempo. Así sabrás qué parte de tus horas es producción. En el ejemplo de abajo suponemos un 60 %, pero tu proporción puede ser muy distinta.
Paso 3. La cuenta
Valor de tu hora = lo que necesitas cobrar al mes ÷ horas de producción al mes
Un ejemplo con números inventados: necesitas cobrar 1.800 € al mes y trabajas 160 horas, de las que un 60 % son producción (96 horas).
1.800 € ÷ 96 h = 18,75 € por hora de producción
Esa es la cifra que va en "valor de tu hora" en la calculadora. Si pusieras 1.800 ÷ 160 = 11,25 €, tu precio no pagaría las horas de fotos, mensajes y envíos.
Contrástalo con el mercado
Pregúntate cuánto tendrías que pagar a otra persona para que hiciera tu trabajo con la misma calidad. Si tu cifra queda muy por debajo, estás infravalorando tu trabajo. Si queda muy por encima, busca formas de producir más rápido, como lotes más grandes o menos pasos manuales, antes de subir precios.
¿Y si todavía es un hobby?
Calcula igualmente tu hora. Aunque no vivas de ello, cobrar por debajo del coste real te hace competir de forma injusta con quien sí vive de ello, y te impide crecer si algún día quieres dar el paso.
Ya tienes tu cifra: llévala a la calculadora de precios o a la calculadora de tu oficio.